miércoles 23 de diciembre de 2009

El orgullo Italiano y sus consecuencias

Queriendo borrar la legacia que dejaron atrás los arquitectos de la era más exitosa en la historia de Ferrari, su presidente, Luca di Montezemolo, decidió forzar el retiro de Michael Schumacher para darle cabida a Kimi Raikkonen, según las preferencias del alemán de no tener un compañero de equipo con destreza similar al volante.
Aunque los comunicados de prensa de ambos lados se halagaban mutuamente, debajo de las palabras diplomáticas había resentimiento. Por un lado, Schumacher, ya cansado de la tregua que representaban casi 15 años de participación –todos con un 100% de entrega– en la categoría máxima, mostraba el síntoma más típico de los que se queman: la indiferencia, en gran parte extraída por la tenacidad de Fernando Alonso durante la temporada del 2006. Fue también instrumental en su retiro la eventual retirada de Jean Todt y el sabático de Ross Brawn, con quien trabajó durante todas las campañas que culminaron en campeonatos mundiales y cuya influencia lo atrajo nuevamente a la F1, esta vez con Mercedes-Benz.
Lecciones: a los italianos, la idea de que nadie es indispensable continua en pie, gracias a ese inesperado campeonato mundial de Raikkonen en el 2007. Pero la realidad también apunta a un equipo que ya luce cansado, quemado igual que Schumacher y faltos del liderazgo interno que Todt supo entregar a la perfección. Los reemplazos italianos no han servido. Tanto Luca Baldisseri como Mario Almondo desempeñan cargos diferentes a aquellos asignados como reemplazos de Brawn, mientras que Stefano Domenicali, si bien afable, educado y lleno de sangre de Ferrari, presenta un estilo administrativo carente de carácter, ese ingrediente necesario en la mente de los italianos que buscan al caudillo que los guie rumbo al éxito una vez más.
Sólo queda por ver cómo reacciona el equipo luego de su peor temporada en 15 años. Una extrapolación simple apunta a un año exitoso, pero también con la incógnita que produce la falta de una fuerte dirección técnica en una año lleno de reglas nuevas. Es ahí donde la superioridad de la información entregada por Schumacher le dará fuertes dolores de cabeza a Ferrari, donde Alonso puede que entregue información similar, pero sin la ejecución técnica de Brawn, considerado por muchos como el genio técnico de la F1 .

lunes 16 de noviembre de 2009

La primera foto de la monoplaza de la Escudería Mercedes-Benz

La separación de Mercedes-Benz y McLaren era inevitable

Con la insistencia de McLaren de producir y mercadear su propia línea de automóviles exóticos luego de que la sociedad con Mercedes-Benz dejó mucho qué desear, en parte por el fracaso del SLR McLaren, que en sí fue en parte responsable por la cancelación de al menos un producto más en colaboración entre Mercedes-Benz y la escudería de Fórmula 1; y luego también de una sociedad que en un período de 13 años solo dejara 3 campeonatos mundiales de pilotos y 1 de fabricantes, Mercedes-Benz y McLaren cambiarán su estructura comercial a una donde la fábrica alemana únicamente proporcionará motores a la escudería inglesa.
Aunque Ron Dennis, en un comunicado de prensa, aseguró que este nuevo convenio los hará más fuertes en el futuro, la realidad de haber perdido a Mercedes como parte integral de su equipo técnico en F1 habla mucho acerca de la falta de entendimiento de la cultura laboral de ambas empresas, una que impidió un acercamiento más estrecho en todos los aspectos, y una que sin duda –aún cuando muchos lo nieguen públicamente– se vio severamente afectada dado el fallo en contra de McLaren Mercedes en el caso de espionaje del 2007.
Y no sorprende ver, una vez más, la transparencia de los comunicados de prensa de Woking versus las acciones de Stuttgart, porque al final, Mercedes-Benz se cansó de las complicaciones de McLaren y les cayó Brawn GP en el momento apropiado, o sea, el de armar una dinastía parecida a la que el mismo Ross Brawn, ahora parte de MB, creara parcialmente para Ferrari y que contribuyera a solidificarla como la escudería de mayor éxito en la historia de F1.
El futuro está color de rosas en Mercedes-Benz.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Y entonces quedaron Tres

Otro conglomerado se va de F1 y deja un vacío que pasará inadvertido, tal y como fue su presencia en la categoría máxima durante 8 años, en cuyo período no fue capaz de colocarse en el escalón del podio reservado para el primer lugar. Toyota desperdició millones de dólares, el producto de una gerencia lenta y extremadamente sistemática y cuya resultante ineficacia perjudicó el progreso constante requerido en la F1. También contrató a muchos pilotos cuyas experiencias profesionales decían mucho pero hacían poco –vienen a la mente Alan McNish, Ralf Schumacher, Cristiano Da Matta y Ricardo Zonta– con su conocimiento técnico limitado.
Se va Toyota, y quedan Mercedes Benz, Renault y Ferrari. Y en estos momentos, Renault aparentemente está analizando su futura participación en F1.

sábado 31 de octubre de 2009

¡Bravo Sebastian!

Con la mayor cantidad de combustible que cualquiera de los ocupantes de los 10 primeros puestos en la parrilla de largada del domingo en Abu Dabi, Sebastian Vettel se adjudicó el derecho de partir en la primera fila, al lado del McLaren de Lewis Hamilton, pero más importante aún, por encima de su compañero de equipo Mark Webber, quien dejó claro por su desempeño quién es el mejor piloto en la escudería de Red Bull Racing.

domingo 18 de octubre de 2009

¡Jenson campéon!

Se coronó campeón Jenson Button como un cangrejo, o sea, en retroceso. La primera mitad del campeonato fue brillante, pero la segunda mitad se convirtió en una agonía que alargó la espera de 8 años del británico, pero que al final validó su confianza en una escudería que estuvo a punto de extinguirse previo al inicio de la temporada, una escudería que en muy pocas ocasiones –bajo la administración de Honda– fue capaz de entregarle una monoplaza digna de llegar al podio, y menos aún a la victoria.
Los campeones, sin embargo, son campeones, merecidos o no en la mente de los críticos. Jenson Button acumuló la mayor cantidad de puntos y la mayor cantidad de victorias en el 2009. Y eso es suficiente para eliminar cualquier argumento que cuestiona el mérito de su corona.
¡Felicitaciones, Jenson, campeón mundial de Fórmula 1 del 2009!

Tácticas sucias

Las tácticas sucias de Mark Webber continúan causando graves problemas. Apenas comenzado el gran premio de Brasil, el australiano no perdió el tiempo, bloqueando al Ferrari de Kimi Raikkonen y forzando al finlandés a colocar 2 ruedas de su monoplaza fuera de la pista, y eventualmente causando el contacto que malogró el alerón delantero del Ferrari.
La bloqueada fue muy parecida a aquella que Michael Schumacher le proporcionara a Mika Hakkinen en 1998 durante el gran premio de Bélgica, en la que el alemán puso en peligro la vida de finlandés. También recordó la bloqueada del mismo Schumacher al Williams de Montoya en este mismo circuito y con el mismo resultado, o sea una alerón malogrado y un contrincante menos en la pista.
La era de Schumacher ya pasó, y la legacia de las tácticas sucias que dejó su estilo al volante definitivamente están fuera de lugar en este campeonato. Es hora de amonestar a Webber.